Un monitor cardíaco insertable es un dispositivo que se implanta debajo de la piel para monitorizar el ritmo cardíaco continuamente y se registra de manera automática.
De acuerdo a Medtronic, el monitor cardíaco insertable Reveal LINQ, es uno de los monitores cardíacos insertables más pequeños del mundo, «trabaja continuamente para capturar datos completos y procesables durante hasta tres años».
Antes de iniciar debo hacer énfasis en algunos puntos: este artículo, como todos los de este blog, están hechos desde la perspectiva del paciente, no es una recomendación u opinión médica. Si bien esta es una comunidad para personas que viven con disautonomía, mi experiencia con el monitor cardíaco subcutáneo no se relaciona con esta condición. Sin embargo, es un espacio para compartir y que otras personas encuentren información desde la visión del paciente ante una situación como implantar un monitor.
¿Qué es un monitor cardíaco insertable?
Un monitor cardíaco implantable, es un dispositivo pequeño que tiene como objetivo monitorear los ritmos cardíacos todo el tiempo, este monitoreo lo hace de manera automática. A mí me implantaron un monitor cardíaco insertable Revel LINQ de la compañía Medtronic.
¿Por qué me pusieron un monitor cardíaco subcutáneo?
Los monitores cardíacos tienen el propósito de monitorear un ritmo cardíaco anormal, que se relacione con algún tipo de arritmia cardíaca. En mi caso, durante mi cita con el cardiólogo le expliqué que cuando estaba dormida o en reposo presentaba desmayos. En ese momento yo creí que era un síntoma de la disautonomía.
Mi doctor analizó mis electrocardiogramas, hizo mediciones y más el síntoma de desmayo en reposo, determinó que era necesario hacer distintos estudios para descartar un síndrome de QT largo.
De acuerdo a Mayo Clinic, «el síndrome del intervalo QT largo es un trastorno que causa latidos cardíacos irregulares y rápidos. Los latidos cardíacos irregulares pueden poner en riesgo la vida. El síndrome del intervalo QT largo afecta las señales eléctricas que viajan a través del corazón y hacen que lata».
Empecé con un Holter por 72 horas, este es un dispositivo portátil que se utiliza para monitorear el ritmo del corazón en la búsqueda de latidos irregulares. En el Holter no se registró nada, por lo que mi cardiólogo me sugirió la posibilidad de un monitor cardíaco insertable.
Me explicó que por lo general estos monitores se utilizan para darnos tranquilidad, es decir, confirmar que no existe ningún ritmo anormal en el corazón. Y para los casos en los que el monitor ayude a determinar que sí existe ese tipo de latidos anormales como los que buscaban en mí, me dijo que por lo general se utiliza un desfibrilador automático implantable.
Un desfibrilador automático implantable de acuerdo a Medtronic: «transporta señales de información desde el corazón hasta el dispositivo cardíaco y, cuando sea necesario, conducir los impulsos eléctricos al corazón».
¿Cómo me implantaron un monitor cardíaco?
Cuando supe que me harían el procedimiento, empecé a buscar información de pacientes para conocer su experiencia. Solo encontré la información que Medtronic proporcionaba, la cual es bastante completa. Sin embargo, quería leer o escuchar a alguien que lo hubiera vivido, así que aquí va mi experiencia.
Es una cirugía ambulatoria, es decir, entras y sales el mismo día, no requiere que te quedes internada en el hospital. Se hace en una sala de hemodinamia (o en mi caso fue así). Una sala de hemodinamia es un lugar que tiene un equipamiento especial de alta tecnología que se utiliza para tratar enfermedades cardiovasculares.
Es un procedimiento sumamente sencillo, las enfermeras te preparan y en cuestión de minutos el doctor inserta el dispositivo y listo. A mí me pusieron anestesia local, aún me dolía un poco por lo que aplicaron más, se hace una pequeña incisión, después como si fuera una jeringa, se expulsa el monitor y queda implantado, te ponen unos pequeños puntos para cerrar la herida y listo. En ocasiones se toma una radiografía para confirmar que quedó correctamente.
El monitor insertable viene dentro de ese tipo de jeringa y todo lo que se utiliza para la incisión viene con él. Mi doctor me dio algo leve para el dolor, pero en mi experiencia sí es doloroso después de la implantación. Sobre todo cuando se va la anestesia, duele al mover tu brazo y es un dolor punzante.
El monitor es subcutáneo, por lo que podrás sentirlo todo el tiempo que esté contigo. Hoy en día para mí es de lo más normal sentirlo. De ahí él solito hace su trabajo. Una vez que se inserta, se específica los síntomas que desea monitorear, aunque según entiendo monitorea todos. En mi caso, en mis reportes venían estos especificados:
Una vez que pasa el dolor recién te lo ponen, no es doloroso en lo absoluto. Puedes hacer tu vida normal, sin ninguna restricción. En mi experiencia tuve tres momentos donde me ocasionó dolor: en un accidente donde el cinturón de seguridad lo oprimió; en otra ocasión estaba cepillando a mi perrita al incorporarme me dio un dolor muy punzante, fue muy fuerte; por último, mientras me hacían un ecocardiograma, fue muy doloroso cuando tenían que buscar en ese lugar las imágenes.
Estoy a unas semanas de cumplir 4 años con mi monitor cardíaco insertable, de acuerdo a la empresa, la batería dura hasta 3 años, por suerte a mí me ha durado mucho más. Una vez que la batería se termine, me retirarán el monitor.
¿Cómo funciona un monitor cardíaco insertable?
Una vez que tienes implantado tu monitor te darán dos herramientas, un dispositivo que cuando tienes un síntoma lo activas para que registre que presentaste un síntoma y el registro se guarde con esa relación.
El segundo dispositivo debe estar siempre conectado, cuenta con su propio internet y tiene un tipo mouse de computadora, que te pones en el lugar donde tienes el monitor, aplastas un botón y él empieza a recolectar la información. Una vez que termina este proceso, lo pones en su base y automáticamente sube la información a la nube. De ahí le envía el reporte al correo que se estableció para recibir los monitoreos.
Hoy con los años he podido compartir esta historia, me llevó mucho tiempo hacerlo. El proceso no fue sencillo, implicaba mucha información y emociones a partir de lo que estaban buscando. Me tomó tiempo comprender incluso lo que estaba sucediendo y una vez que lo entendí, transité por muchas emociones que no sabía qué hacer con ellas.
Gracias a mi monitor cardíaco y al reto que significó, inicié terapia psicológica, la cual hasta hoy en día ha sido determinante para comprender y sentir lo que este proceso fue.
Tengo la fortuna que después de casi 4 años de monitoreo constante a mi corazón, no se encontró ningún ritmo anormal. Por lo que, como lo dijo mi doctor, nos dio tranquilidad. Como un doble check, me hicieron estudios de genética, para conocer si tenía el gen del QT largo y no tengo el gen ni de ese ni de otras arritmias que se analizan en el mismo estudio.
La conclusión hasta el momento es una disautonomía atípica, ya que no se registraron ritmos anormales que hablen de una arritmia.
Soy afortunada porque tengo al mejor cardiólogo, el doctor Vitelio Mariona. Él hizo lo necesario para descartar algo que podría poner en riesgo mi vida. Me llevó paso a paso hasta encontrar la tranquilidad que buscábamos. Me guió y acompañó durante todo el proceso.
Por último, las personas con disautonomía no necesitan un monitor cardíaco insertable, recuerda que la disautonomía no es una condición del corazón, es una falla en el sistema nervioso autónomo. La razón por la que tuvieron que ponerme este monitor, fue por síntomas que no se relacionan con la condición de disautonomía.
Si estás buscando información sobre un monitor cardíaco implantable, deseo que mi experiencia pueda acompañarte un poco.
-ALHQ 💙